Guía de compra

Lavavajillas integrable: totalmente o semiintegrable, medidas, panel y bisagras

Todo lo que necesitas saber antes de comprar un lavavajillas integrable: diferencias entre totalmente y semiintegrable, medidas del hueco, zócalo, bisagras deslizantes, indicador en el suelo y montaje del panel.

Lavavajillas integrable: totalmente o semiintegrable, medidas, panel y bisagras
  • Guía de lavavajillas
  • Última actualización: octubre de 2026
  • 7 min de lectura
Índice de contenidos
  1. 1Totalmente integrable frente a semiintegrable
  2. 2Medidas del hueco: lo que hay que comprobar
  3. 3Bisagras fijas frente a bisagras deslizantes
  4. 4Cómo sabes que está funcionando: indicador en el suelo
  5. 5Instalación del panel: paso a paso resumido
  6. 6Qué buscar al comprarlo
  7. 7Preguntas frecuentes
  8. 8Sigue aprendiendo
  9. 9Búsquedas frecuentes
  10. 10lavavajillas integrable 60 cm
  11. 11lavavajillas semiintegrable
  12. 12lavavajillas totalmente integrable
  13. 13panel puerta lavavajillas integrable

Un lavavajillas integrable es el que desaparece dentro de los muebles de la cocina: lleva en la puerta un panel igual al de los armarios y, a simple vista, nadie sabe que está ahí. Es la opción habitual en cocinas nuevas y reformas, pero también la que más dudas genera a la hora de comprar, porque no basta con mirar el ancho. Hay que encajar alturas, zócalo, panel y bisagras.

En LavavajillasLab te explicamos qué tipos existen, qué medidas mirar y cómo evitar los errores más comunes al montarlo.

Totalmente integrable frente a semiintegrable

CaracterísticaTotalmente integrableSemiintegrable
Panel de mandosOculto en el canto superior de la puertaVisible en una franja frontal
AspectoPuerta totalmente lisa, igual que el mueblePanel de mueble más una tira de mandos
Ver el tiempo restanteIndicador en el suelo o pitidoEn la pantalla frontal
Oferta en el mercadoMuy ampliaMás limitada
Para quiénCocinas de diseño continuoQuien quiere ver y tocar los mandos sin abrir

El totalmente integrable es el más vendido: todo queda oculto y los mandos están en el borde superior de la puerta, por lo que hay que abrirla para programarlo. El semiintegrable deja a la vista el panel de control y el panel de mueble cubre solo la parte inferior; es práctico, pero se ve más "electrodoméstico" y hay menos modelos.

Si dudas entre integrar o no, revisa la comparativa integrable frente a libre instalación.

Medidas del hueco: lo que hay que comprobar

Para un integrable de 60 cm, las medidas habituales son:

  • Ancho del hueco: 60 cm (el aparato mide algo menos para que entre con holgura).
  • Alto del hueco: normalmente entre 82 y 87 cm, gracias a las patas regulables. Algunos modelos "XXL" o de cuba alta piden más altura, en torno a 86-92 cm, por lo que conviene comprobarlo.
  • Fondo: alrededor de 55-57 cm de aparato; el hueco debe dejar espacio para las mangueras.

Para los de 45 cm, el alto es similar y lo único que cambia es el ancho. Tienes más detalles en la guía de medidas y en la de lavavajillas de 45 cm.

La altura del zócalo importa

El zócalo es la tira inferior que tapa las patas de los muebles. En un integrable, la puerta del lavavajillas (con su panel) baja al abrirse y puede chocar con el zócalo. Por eso:

  • Comprueba la altura máxima de zócalo que admite el modelo (en la ficha técnica).
  • Muchas veces hay que recortar el zócalo delante del lavavajillas o colocar uno más bajo.
  • En cocinas con zócalos altos, busca modelos con bisagras deslizantes.

Bisagras fijas frente a bisagras deslizantes

Esta es la diferencia técnica más útil y menos conocida:

  • Bisagras fijas (convencionales): el panel se mueve exactamente con la puerta. El panel debe tener la altura justa y quedar con el hueco correcto respecto al mueble superior y al zócalo, o rozará.
  • Bisagras deslizantes: la puerta del lavavajillas se desliza ligeramente respecto al panel al abrir. Permiten usar paneles más altos, alinear mejor el frente con el resto de puertas y salvar zócalos más altos sin recortar.

Bosch, Siemens y Balay, entre otras marcas, ofrecen bisagras deslizantes en parte de sus integrables. Si la cocina ya está hecha y no quieres tocar zócalos, este detalle puede ahorrarte disgustos.

Cómo sabes que está funcionando: indicador en el suelo

Como un totalmente integrable no tiene pantalla visible, los fabricantes usan avisos:

  • Punto de luz en el suelo: una luz roja o azul que se proyecta mientras lava y se apaga al acabar.
  • Proyección de información: en algunos modelos de gama alta, se proyecta en el suelo el tiempo restante.
  • Aviso acústico al terminar o notificación en la app si tiene conectividad.

No es imprescindible, pero ayuda a no abrir la puerta en mitad del ciclo.

Instalación del panel: paso a paso resumido

  1. Mide el panel: el ancho coincide con el hueco (unos 60 cm) y el alto depende de tu cocina, del zócalo y del tipo de bisagra. El fabricante indica el rango admitido y el peso máximo del panel.
  2. Coloca la plantilla: casi todos los integrables traen una plantilla de papel para marcar los taladros en la cara interior del panel.
  3. Atornilla los soportes al panel y cuélgalo de la puerta, ajustando altura y lateral con los tornillos de regulación.
  4. Ajusta los muelles de la puerta si el panel es pesado, para que no caiga de golpe ni se cierre sola.
  5. Fija el aparato a la encimera o a los laterales con las escuadras incluidas y coloca el zócalo.

Si además tienes que hacer la toma de agua y el desagüe, sigue nuestra guía de instalación.

Consejo rápido

Antes de pedir el panel al carpintero o a la tienda de cocinas, descarga el plano de instalación del modelo exacto. Con él, la altura del panel y el hueco del zócalo salen a la primera.

Qué buscar al comprarlo

Los mismos criterios que en cualquier lavavajillas: capacidad, ruido, secado y antifugas. En integrables, el ruido suele ser algo menor porque el mueble amortigua, y la apertura automática de puerta debe usarse con cuidado si la encimera es de madera: el vapor puede dañarla con el tiempo. Algunos fabricantes incluyen una lámina protectora para ese caso. Repasa el resto en cómo elegir lavavajillas.

Preguntas frecuentes

No. El panel lo pone tu cocina: lo fabrica el carpintero o la tienda de muebles a juego con el resto de puertas.

Sigue aprendiendo

Encuentra modelos en la categoría de integrables, consulta la guía de medidas y repasa los problemas frecuentes que conviene conocer antes de instalar.

Búsquedas frecuentes

Estas son las búsquedas más repetidas cuando alguien quiere un lavavajillas oculto en los muebles.

lavavajillas integrable 60 cm

El integrable de 60 cm es el estándar en cocinas nuevas y suele ofrecer entre 12 y 15 servicios. Necesita un hueco de 60 cm de ancho y, normalmente, de 82 a 87 cm de alto. Antes de comprar, revisa la altura máxima de zócalo, el rango de altura del panel y si las bisagras son fijas o deslizantes. Recuerda que el panel de mueble no viene incluido.

lavavajillas semiintegrable

El semiintegrable deja visible la franja de mandos y oculta el resto de la puerta tras un panel de mueble. Permite ver el tiempo restante y programar sin abrir, pero se nota más como electrodoméstico y la oferta es menor que en totalmente integrables. Es una buena opción si sustituyes otro semiintegrable y quieres aprovechar el mismo panel recortado.

lavavajillas totalmente integrable

En un totalmente integrable la puerta queda cubierta por completo y los mandos están en el canto superior. Visualmente es el más limpio. Para saber si está funcionando, suele incorporar un punto de luz en el suelo o un aviso sonoro. Es el tipo más vendido entre integrables y el que más variedad de capacidades y gamas ofrece.

panel puerta lavavajillas integrable

El panel es la puerta de mueble que se atornilla al lavavajillas. Lo fabrica tu tienda de cocinas o un carpintero, con el mismo acabado que los armarios. El fabricante indica el alto y el peso máximo admitidos, y suele incluir una plantilla para marcar los taladros. Con bisagras deslizantes hay más margen de altura; con bisagras fijas, el ajuste debe ser más preciso.